Por grupos recogen hojas caídas en el suelo de varios árboles para que haya variedad de colores, tamaños y formas. La actividad puede terminarse in situ o en el aula. Con la ayuda de la maestra las hojas se ensartan en un hilo de sedal utilizando una aguja y poniendo como tope una rodaja de corcho. El resultado una vez terminadas varias hileras será una cortina sonora colorida para la clase o el patio del colegio.